Comer despacio, ayuda a adelgazar

El incremento de la expectativa de vida nos lleva al reto de mejorar la calidad de vida de las personas de mayor edad, que actualmente envejecen con presencia de más enfermedades y complicaciones de salud. Un padecimiento muy frecuente entre los ancianos es el del sistema digestivo.

De esta manera, les compartimos esta saludable recomendación que les ayudará a mejorar en su salud: el consejo de comer despacio, sin prisas. Les contamos por qué y cómo lograrlo con pequeños trucos.

El primer motivo por el cual se nos ocurre debemos comer despacio es porque de esta forma disfrutamos más nuestro plato, percibimos mejor los sabores y asociamos el momento de comer a un acto placentero, relajado.

Comer despacio también favorece el control de las cantidades que consumimos, porque nos permite estar más atentos a lo que ingerimos. Además, al comer más lento podemos experimentar sensación de saciedad con menos cantidad de alimento, lo cual contribuye a controlar el peso corporal. Por ello, para adelgazar o prevenir el aumento de peso, siempre es aconsejable comer despacio.

Por otro lado, si comemos lentamente, nuestro cuerpo recibe en mejores condiciones los alimentos, sin estrés, y abocado plenamente a la digestión, así se favorece el proceso digestivo y se previenen molestias posteriores. Por lo tanto, para personas con gastritis u otros problemas gastrointestinales, es recomendable comer más lento.

Comer despacio nos permite aprovechar el acto de comer no sólo para ingresar alimentos al organismo, sino también, para socializar, para despejar la cabeza del trabajo u otras preocupaciones, y disfrutar de un grato momento.

Hablamos de comer despacio, y aunque la velocidad de ingesta puede ser muy lenta según nuestra percepción, quizá estemos realizando una comida completa en sólo 10 minutos, pues esto NO es comer despacio.

Comer despacio implica realizar una comida, ya sea desayuno, almuerzo, merienda o cena, en un mínimo de 20 minutos. De ser posible, lo aconsejable sería dedicar un tiempo de al menos 30 minutos a una comida completa.
Sabemos que muchas veces el desayuno sólo nos demora unos 5 minutos y una comida como el almuerzo está culminada en 10 minutos, entonces, es necesario tomarnos el tiempo para comer más despacio, sin tanta prisa, por el bien de nuestra salud.

¿Cómo puedo lograrlo?

  • Masticar bien cada bocado, intentando percibir los sabores de cada ingrediente del plato. Esto permitirá que pongan atención en lo que comen y demorará la ingesta.
  • Dejar los cubiertos tras cada bocado sobre el plato, culminar con un bocado y retomra los cubiertos para continuar la ingesta. Este truco permitirá dedicarle tiempo a cada bocado que ingresa en la boca y por lo tanto, permitirá comer más despacio.
  • Beber agua entre un bocado y otro, de manera de pausar la ingesta y enlentecer la comida.
  • Comer siempre sentado a la mesa porque de esta forma uno se puede concentrar en el ritmo al que se come y será más fácil comer lentamente, mientras que si se come parado o haciendo otra tarea, rápidamente se acaba con lo que se come casi sin darse cuenta.
  • Utilizar los cubiertos porque hacen que se coma con más lentitud que si se ingresa el alimento a la boca con la mano.
  • Comer sin distracciones, es decir, lejos del lugar de trabajo, de la computadora, o de la televisión, pues ellos desviarán su atención, permitiéndole comer rápidamente sin que se perciba.
  • Consumir más fibra, pues los alimentos más duros, con mucha fibra, requieren más masticación y por lo tanto, demoran la velocidad de ingesta.

Acerca de 

Licenciada en Historia del Arte por la Universidad Autónoma de Barcelona, decidí­ seguir mis estudios en la Universidad Iberoamericana de México obteniendo el tí­tulo de Posgrado en Museos. El arte de la vida me llevó a trabajar en el mundo de la comunicación, redactando en diferentes páginas web del corporativo basico.mx

Deja un comentario