Divorciarse a partir de los 60

Existen realidades que muchas personas no entienden y una de ellas es la ruptura de un matrimonio que llevan hasta más de 40 años casados. La mayoría considera que un matrimonio de tanto tiempo está vacunado contra el divorcio.

En un lapso así se supone que la pareja ya ha superado todas las pruebas de fuego, desde aceptar las diferencias del otro hasta sacar adelante a los hijos. Pero todo parece indicar que los casados no están blindados contra el fracaso a ninguna edad. Cuando esto pasa, normalmente los hijos ya han formado su propia familia y cuentan con una edad que va de los 35 a los 45 años, con lo que el golpe es impactante.

A este fenómeno se le conoce como divorcio tardío y lo viven los países occidentales, aunque con diferente intensidad. En España por ejemplo, las separaciones en la frontera de los 60 años se han multiplicado por cinco; en Italia, el número de parejas mayores de 55 que se divorcia aumentó 3 por ciento entre 2000 y 2004; en Inglaterra, los índices de matrimonios que fracasan han caído en todas las edades, excepto entre los sesentones, y en Estados Unidos el divorcio en los mayores alcanzó una cifra récord. En 1990 solo una de cada diez personas que se divorció tenía 50 años y en 2009 era una de cada cuatro.

Estos divorcios tardíos coinciden con la «crisis de la tercera edad», y se realciona con la partida de los hijos, la jubilación y la llegada de la vejez, todo lo cual hace que la gente se replantee su vida. Un matrimonio desgastado tiene grandes riesgos de no resistir esa sacudida.

También ha incidido que actualmente la gente vive más tiempo y con mejor calidad, por lo que a los 50 algunos piensan que tienen toda una vida por delante y no quieren pasar 20 o 30 años más en una relación de pareja que no les aporta. O también puede ocurrir lo contrario, que piensen que quedan pocos años y se vuelva importante invertir bien lo que les queda de vida.

Para otros el fenómeno responde a un cambio cultural liderado por los baby boomers, aquellos nacidos después de la Segunda Guerra Mundial, una generación que se diferencia de las anteriores por su deseo de auto realizarse. Si bien antes había un sentido del deber más rígido, hoy prima el individualismo y la gente siente que tiene derecho a separarse si no se siente a gusto.

Susan Brown, ha realizado un estudio en el que señala que el matrimonio ha tenido tres fases en el último siglo. En la institucional, antes de ese conflicto global, era visto como una unión económica. Luego, a mitad de siglo, comenzó a verse como compañía. Una relación matrimonial exitosa era aquella en la que había una repartición de roles y cada uno lo cumplía a cabalidad. En los años setenta, la generación de la posguerra inició la fase individualista, que se basa en las relaciones para alcanzar necesidades personales. En esa lógica, quienes hoy están entre los 55 y 65 años, que representan dignamente a la ‘generación yo’, no tienen conflicto con la idea del divorcio, como las generaciones anteriores, si algo no funciona.

Para muchos de estos adultos mayores esta separación no es la primera y haber estado casado antes dobla el riesgo de divorcio entre los 50 y 64 años. Brown explica que cuando una pareja se divorcia entre los 30 y 40 años y se vuelve a casar, para cuando tenga 50 el matrimonio va a ser joven y, por consiguiente, más propenso al fracaso.

Uno de los retos a afrontar es la repartición del patrimonio acumulada a lo largo de tantos año ya que se cruza con el elemento emocional, porque lo que se divide es la casa donde ambos criaron a los niños o la finca que construyeron juntos. También cabe añadir que es más frecuente el divorcio entre adultos mayores que tienen solvencia económica y pueden vivir holgadamente sin el otro que no cuando uno de los dos es dependiente.

Acerca de 

Licenciada en Historia del Arte por la Universidad Autónoma de Barcelona, decidí­ seguir mis estudios en la Universidad Iberoamericana de México obteniendo el tí­tulo de Posgrado en Museos. El arte de la vida me llevó a trabajar en el mundo de la comunicación, redactando en diferentes páginas web del corporativo basico.mx

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