Economía en picada

Al momento de teclear esta columna el dólar se vende en 16 pesos, el precio del barril de petróleo no llega a los 50 dólares, los pronósticos que se hacen desde el gobierno así como por especialistas en finanzas son que por tercer año consecutivo en lo que va del sexenio no se cumplirá el pronóstico de crecimiento fijado en el paquete económico. Sin duda alguna es un panorama sombrío y preocupante, pero más preocupante es la manera en la que el gobierno federal encara la situación, nos demuestra la nula autocrítica que tiene la Presidencia de la República, incapaz de reconocer que se han cometido errores en la conducción del País que están teniendo un efecto terrible en la economía mexicana.

El primer gran desacierto fue “Transformar” al País y olvidar que también había que administrarlo, las llamadas reformas estructurales han sido incapaces de cumplir con las grandes expectativas que nos quisieron vender, parece que al final no eran ni en lo individual, ni en su conjunto “la bala de plata” que lleven al País a un presente o a un futuro prominente y esperanzador. El segundo gran desacierto fue en lo particular la reforma hacendaria que nació con motivo del “Pacto por México”, muchas fueron las voces que advirtieron que ante la desaceleración de la economía se tenía que evitar incrementar los impuestos, pero el gobierno no quiso escuchar y nos mandó un mensaje “gasto mejor yo que tú”, para el gobierno los grandes proyectos de infraestructura justificaban quitar dinero del bolsillo de todos y ponerlo en el de ellos, pero de pronto todo empieza a derrumbarse, se cancelan dos de las tres grandes obras de infraestructura anunciadas por la Presidencia como lo eran el tren México-Querétaro y el Transpeninsular en los estados de Quintana Roo y Yucatán, sin descartarse que también se lleguen a postergar proyectos de infraestructura energética.

Ante este escenario la reacción del gobierno ha sido amarrarse al guion escrito hace dos años y salir a todos los foros por instrucción presidencial a anunciar los beneficios alcanzados con las reformas que han impulsado, como si el problema no fuera la realidad sino la percepción, como si una andanada más de spots pudieran convencer a los indicadores económicos a sonreirle al país, por eso decía al principio de estas líneas que era momento de preocuparse porque aunque les duela escucharlo parecen tener razón los que afirman eso de que “no entienden que no entienden”.

 

Acerca de 

Contador Público por la UMSNH. Con estudios en posgrado en administración estratégica. Contralor Interno del Congreso del Estado. Analista político en medios electrónicos en Michoacán. Catedrático de la UMSNH. Socio Fundador de YAMAV Asesores Fiscales y Financieros.

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