¿Comer saludable puede llegar a ser peligroso?

Wallis Simpson, la duquesa de Windsor, decía que una mujer nunca puede ser demasiado rica ni estar demasiado delgada. Pero ya en nuestros tiempos está claro que pasarse de la raya y caer por debajo del peso ideal puede ser muy peligroso y llegar a convertirse en anorexia, y los ejemplos sobran entre modelos, celebridades y chicas que probablemente conozcas. Por supuesto, eso no significa que dejemos de evitar el sobrepeso y no tratemos de comer saludable, y mucho menos que nuestra preocupación por comer saludable sea algo dañino, siempre que no llegue a los extremos y se convierta en mucho más.

Las personas que tienen una obsesión enfermiza por comer saludable podrían sufrir de una enfermedad que se conoce como ortorexia nerviosa, que a pesar de no haber sido reconocida como un diagnóstico clínico, es una afección real de la que muchos padecen. El término fue acuñado por el Dr. Steven Bratman para describir su propia fijación con una alimentación saludable que llegó a hacerle más daño que bien. Lo que comienza como el simple propósito de comer sano pasa a ser una manía compulsiva por la pureza de los alimentos. A diferencia de las personas que padecen de anorexia, que se preocupan por las calorías y tratan de estar cada vez más delgadas, la ortorexia nos hace centrarnos en la calidad de lo que comemos. Como resultado, las personas terminan privándose de nutrientes esenciales y llegan incluso a sufrir de angustia.

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